HISTORIA
En Galan, entendemos que el verdadero valor de las cosas se encuentra en el esfuerzo, el amor y la dedicación con los que se construyen.
La inspiración detrás de nuestra marca nace de un momento profundo y personal:
recordar aquella niña que soñaba con tener unos pantalones de equitación de calidad, pero que, debido a limitaciones económicas, comprendió que para alcanzar cualquier objetivo en la vida, ya sea material o no, es necesario el trabajo constante, la voluntad y la perseverancia.
Desde esa experiencia, nació el entendimiento de que lo que tenemos es un regalo, que debe ser cuidado con el corazón.
Con el tiempo, esa niña creció y pudo continuar aprendiendo de la importancia de luchar por sus sueños, especialmente cuando su madre, apasionada por la equitación, logró abrir las puertas de su propia hípica.
Fue allí donde encontró el caballo de sus sueños, un majestuoso frisón negro, elegante, imponente y lleno de fuerza. Este caballo, GALAN, no solo se convirtió en su compañero de montura, sino también en el símbolo de su camino hacia el éxito, representando la fuerza, la belleza y la elegancia que definen tanto su pasión por la equitación como su vida.
Hoy, la marca Galan refleja estos mismos principios: determinación, belleza y poder. Inspirada en la equitación, Galan no es solo una marca de ropa, sino un símbolo de un estilo de vida basado en la excelencia.
Cada prenda ha sido diseñada con la intención de ofrecer calidad, comodidad y una verdadera conexión con la pasión ecuestre, pensada para aquellos que desean expresar su espíritu libre, decidido y elegante.
Galan es mucho más que una elección de vestimenta. Es una forma de vivir, de llevar con orgullo el camino recorrido, la dedicación y el amor por lo que hacemos.